Chinandega

Un adiós a doña Haydee, La Masaya.

Doña Haydee destacó en el comercio, como toda Masaya, una mujer luchadora con sus hijos al frente, excelente madre y filantrópica dama.


A ella se le recuerda con una flor colocada en su cabello, propia de la identidad de su tierra natal Masaya. Disfrutaba de la comida típica nicaragüense y bailaba la música regional, madre y abuela de una excelente familia de hombres y mujeres de bien que crecieron y se desarrollaron en la calurosa ciudad de Chinandega.

La señora Haydee Mendoza, reconocida como la Masaya, llegó muy joven procedente de la Tierra de las Flores, la región cultural de sones y marimbas, de artesanías y bailes, cuna del Folclor Nacional, hacia la intensa ciudad de Chinandega, del emporio algodonero, en aquella época que era reconocida como ‘El Granero de Centroamérica’, y sobresaliente en el ámbito pecuario e industrial.

Doña Haydee destacó en el comercio, como toda Masaya, una mujer luchadora con sus hijos al frente, excelente madre y filantrópica dama.

Ella durante su existencia procuro velar por organizaciones benéficas. Experimentó perdidas junto a otras mujeres del mercado central con el incendio del sector denominado El Mesón, la noche y la madrugada del 27 de Mayo de 1967 y con ese esfuerzo que le caracterizaba siempre salió adelante. Ferviente católica, una abuelita de Santa Ana que disfrutó en grande ese momento cuando fue elegida.

Don Julio Valle transportista la recuerda cuando su progenitora Francisca Zelaya eran vecinas de tramos y vendía perecederos y doña Haydee granos básicos.

«Doña Haydee de 87 años, sé que fue una mujer trabajadora de muchos años, que nunca se cansó para salir adelante», refirió Don Julio.