Nacionales

Once alzas en cuatro meses del gas butano

De acuerdo con datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), hasta el 24 de octubre de 2020 el cilindro de gas de 25 libras se cotizaba en C$264.25 en Managua, pero desde entonces la institución ha aplicado once ajustes al precio. El más reciente corresponde al 7 de febrero, fijando el costo en C$ 336.25, es decir, 21.41% más en cuatro meses.


Cocinar a gas es cada vez más caro en Nicaragua. En los últimos cuatro meses el cilindro de 25 libras de gas licuado de petróleo, el de mayor demanda en el segmento domiciliar, acumula un incremento de 72 córdobas.

Para el economista Luis Núñez no hay ningún factor que justifique el comportamiento alcista de este producto de uso esencial, sobre todo porque a nivel internacional el precio del petróleo está estable y eso mismo debería ocurrir con el costo de sus derivados.

“El gas butano, (costo) va subiendo como la espuma. De hecho, lo que aquí se observa es una voracidad para obtener dinero, es decir le están sacando lo último a la población”, critica.

De acuerdo con datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), hasta el 24 de octubre de 2020 el cilindro de gas de 25 libras se cotizaba en C$264.25 en Managua, pero desde entonces la institución ha aplicado once ajustes al precio. El más reciente corresponde al 7 de febrero, fijando el costo en C$ 336.25, es decir, 21.41% más en cuatro meses.

CONSUMIDORES DEBEN PRESIONAR

Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor, considera que los usuarios deben de protestar por las alzas no justificadas al gas para cocinar y de otros productos de consumo básico, porque “cuando eso no pasa lo que te encontrás es que el Gobierno no considera o no siente que alguien les presiona sobre determinado tema y no le es prioritario abordar con seriedad este tipo de asuntos que si son prioritarios para el país”, comenta.

En el caso del gas butano, López señala el fraude como otro factor que merma la economía doméstica, ya que son recurrentes las quejas porque el tanque no cumple con el peso adecuado porque falta regulación. “Los consumidores al comprar el tanque deben de observar que el cilindro tenga el sello de seguridad para tener la certeza que tenga el peso por el que está pagando”, recomendó.

Según Marvin Pomares, director del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec) “el problema con el precio del gas de cocinar es que desde el año 2000 no hay quién lo regule y queda a opción de las empresas envasadoras, pero la propuesta nuestra es que sea INE quien se encargue nuevamente de regular los precios, ya que en todos estos años sólo se encarga de oficializarlos”.

Pomares coincide que la tendencia alcista que experimenta el gas butano reduce la calidad de vida en muchos hogares: “El cilindro de gas de cocinar es parte de la canasta básica de los hogares nicaragüenses y con los incrementos hay afectaciones en la economía de las familias, porque se reduce el poder adquisitivo”.

En el interior del país la situación es más grave, ya que -según la distancia- el cilindro de gas llega a costar entre 4 y 73 córdobas más, esto debido a los gastos de transporte.

A parte de las alzas y del fraude con el peso “la gente se está quejando porque hay agencias distribuidoras que alteran los precios y por eso hay lugares de la Costa Caribe Nicaragüense donde un cilindro de gas de 25 libras cuesta hasta 525 córdobas”, asevera Pomares.

Con el incremento aprobado este 7 de febrero, el cilindro de gas de 100 libras aumentó en las distribuidoras de Managua de 1,515 a 1, 546.50 córdobas. En tanto, la presentación de 10 libras que se comercializaba por 137.25 córdobas quedó en 140.

Durante los cuatro meses de alzas que acumula el precio del gas butano el cilindro de 100 libras ha incrementado su costo en 316.75 córdobas y el de 10 libras 29 córdobas.

Al igual que el de 25 libras, los precios de estos cilindros de gas también tienen un costo adicional en los departamentos por gastos de transporte, siendo las familias del Caribe las más afectadas.