Nuevos miembros al servicio de Dios a través de la Juventud Franciscana

la Familia Franciscana estuvo de fiesta, les presentamos a los nuevos hermanos que se han consagrado al servicio del Señor a través de la Juventud Franciscana, que gracia tan maravillosa el poder consagrarse bajo la intercesión de la Inmaculada Concepción de María.


Nuevamente la Familia Franciscana estuvo de fiesta, les presentamos a los nuevos hermanos que se han consagrado al servicio del Señor a través de la Juventud Franciscana, que gracia tan maravillosa el poder consagrarse bajo la intercesión de la Inmaculada Concepción de María.

«El sí de María, el sí de mi vida»El día de ayer escuchábamos en el Evangelio el «Hágase en mí» de María; la respuesta de aquella humilde joven de Nazareth, la primera discípula del Señor que se mostro dispuesta a cumplir la voluntad de Dios en su vida, dispongamos nuestro corazón para que también seamos valientes y digamos «Hágase en mí» y así pueda cumplirse el designio del Señor para cada uno de nosotros, para que podamos ser verdaderos discípulos de Jesús.

El Señor ha vuelto su mirada hacia ustedes, abran su corazón y déjense mirar por Jesús, déjense guiar y amar por Él.

Que la bendición de nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís este con cada uno de ustedes en esta nueva etapa de su camino, y recuerden que «hasta ahora poco o nada hemos hecho»¡Ánimo! ¡Paz y Bien!