Mons. Jaime Ramos: Mi familia fué una de las primeras afectadas por la pandemia.

Sentir compasión, amor por los hermanos que no tienen pastor, esa es la gran tarea del cristiano en estos tiempos difíciles de pandemia, cuanta necesidad tienen las familias de este.


Sentir compasión, amor por los hermanos que no tienen pastor, esa es la gran tarea del cristiano en estos tiempos difíciles de pandemia, cuanta necesidad tienen las familias de este amor.

Monseñor Ramos, párroco de la basílica de la patrona nacional en el viejo, compartió desde su experiencia, en donde su familia residente en el puerto de Corinto, fué una de las primeras afectadas por la pandemia del covid-19, un hermano médico, fué contaminado, mencionó en su homilía de hoy domingo en la misa matutina.

La preocupación, incertidumbres, no saber que hacer en ese momento, problemas en el hospital, falta de información, fueron parte de las situaciones vividas, pero algo que extrañé más fué la empatía, el apretón de manos, palabras de ánimo, la solidaridad.

Monseñor Jaime Ramos nos insta a que seamos solidarios, sintamos compasión con las familias que tenga enfermos, llevemos por lo menos unas frutitas en la acera de la casa, familias que están sin trabajo. Debemos practicar la caridad, la caridad es la virtud que más se parece al amor de Dios, finalizando su homilía con el siguiente párrafo:

El miedo encarcela, la fé libera

El miedo paraliza, la fé digoriza

El miedo acobarda, la fé se atréve

El miedo enferma, la fé sana

El miedo imnutiliza, la fé sirve

El miedo siembra la desesperanza en el corazón de la vida, la fé se regocija en su Dios.