Mitos y tradiciones: lo que no se puede hacer en Semana Santa

Existen varias creencias relacionadas a la Semana Mayor, propia de la identidad nicaragüense.


La Semana Santa en Nicaragua trae una serie de tradiciones y mitos encaminados a promover el respeto y fe a los días en que la iglesia católica conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Los fieles católicos coinciden en que estos mitos y tradiciones transmitidos de generación en generación se han venido borrando de la memoria colectiva.

Augusto Will, feligrés católico, recuerda que su abuela le instaba a no encender el fuego durante los días del triduo pascual porque según ella “se estaba quemando a Jesucristo”.

“En aquellos años se cocinaba con leña únicamente, en los pueblos no había cocinas como ahora, entonces para no cocinar a partir de Jueves Santo pues se preparaba el almíbar, pinolillo, tamales, queso, entre otros alimentos que no se maleaban, eso era lo que comíamos”, manifestó Jeymi Zuñiga, feligrés católica.

Roberto Hernández, feligrés católico, recuerda que a partir del Jueves Santo, estaba prohibido en su hogar jugar y realizar cualquier otra actividad recreativa, esto por respeto a Jesús.

“Incluso cortar ramas de un árbol no lo podíamos hacer, las abuelitas decían que era estarle cortando un hueso al señor Jesús, no podías correr porque la tierra se iba a abrir, no barrer, no limpiar, entre otras creencias, todas buscaban el respeto a los días santos”, dijo Hernández.

La muestra de fe más común es abstenerse de comer carne y hacer ayuno los viernes del tiempo litúrgico de Cuaresma y de la Semana Santa.

Para Mayra Flores, feligrés católica, la carne que verdaderamente no se debe comer es la del prójimo con los malos comentarios en su contra, un pecado común entre el ser humano.

“Hay que abstenerse estos días de los malos pensamientos y resentimientos con el prójimo, pero además lo ahorrado darlo a los pobres, es decir ejecutar obras de caridad”, explicó Flores.

El padre Julio Arana, vicario judicial de la Arquidiócesis de Managua, explicó que aunque estas tradiciones y mitos no son parte de los oficios litúrgicos de la Semana Santa, muestran la religiosidad popular propia de los nicaragüenses.

“Es el respeto a lo sagrado, a lo religioso, esto se ha potenciado mucho por ejemplo con las judeas, que reviven la pasión y muerte de Jesús de forma dramatizada, vemos la judea de Tipitapa ya con casi 100 años de existencia y las distintas judeas que hacen los jóvenes de las distintas pastorales juveniles”, agregó Arana