Nacionales

Gobierno de Nicaragua prepara reformas electorales acordadas con la OEA

El diputado Wilfredo Navarro adelanta que reformas serán las acordadas en un Memorándum de Entendimiento con la Organización de Estados Americanos (OEA).


MANAGUA – Para mayo está previsto que el Gobierno de Nicaragua emprenda reformas electorales a fin de que se celebren a inicios de noviembre “unas elecciones presidenciales libres y transparentes”, como solicitó la Organización de los Estados Americanos (OEA) en una resolución aprobada en 2020.

La Secretaría General de la OEA apoyaría “negociaciones incluyentes y oportunas entre el Gobierno de Nicaragua y los actores nacionales que representan a la oposición en torno a medidas de reforma electorales significativas y coherentes, con las normas internacionales aplicables, y que preste asistencia técnica para su implementación a fin de promover elecciones libres y justas”.

Sin embargo, el diputado Wilfredo Navarro, miembro de la junta directiva de la Asamblea Nacional y quien afirmó que trabaja en las reformas que se negociarían con los opositores, señala que solamente se cumplirán con cambios a los que el Gobierno del presidente Daniel Ortega se comprometió con la OEA en 2017, a través de un documento llamado: Memorándum de Entendimiento.

En ese documento el Gobierno se comprometió con la OEA a impulsar y acompañar los esfuerzos dirigidos al fortalecimiento institucional político-electoral de la República de Nicaragua.

Varios puntos de dicho Memorándum no se materializaron, como la depuración del padrón electoral, así como reformas a la Ley Electoral, algo que podría darse, según Navarro.

“El Gobierno tiene lista sus propuestas de cambios y ajustes que están dentro del marco contenido en el Memorándum de Entendimiento con la OEA, y que están referidas a temas eminentemente técnicos y de procedimientos y de perfeccionamientos del proceso”, dijo.

“No es que vas a cambiar todo el proceso, sino que el proceso electoral es perfectible, puedes perfeccionarlo con algunas cosas”.

Navarro enfatizó que dichas reformas se discutirían únicamente con los partidos políticos actuales, pese a que algunos de ellos no tienen presencia parlamentaria y rechazó que se consultarían a organizaciones de la sociedad civil, opositores, empresarios u organizaciones no gubernamentales.

“Aquí los sujetos del quehacer electoral son los partidos políticos, no son las oenegés. No tienen ningún quehacer. Ellos pueden participar a través de un partido, votando o dando opiniones, pero el que va a venir a decir qué es lo que se va a negociar en materia electoral son los partidos políticos y eso se va a hacer aquí en la Asamblea Nacional”, subrayó.

Los señalamientos de Navarro son criticados por organizaciones de la sociedad civil y profesionales como el llamado “Grupo Promotor de las Reformas Electorales”, GPRE, integrado por juristas y expertos que analizaron por varios meses los puntos necesarios para que haya cambios profundos que garanticen un proceso electoral creíble.

Los expertos señalan que la exclusión que Navarro menciona viola la misma Constitución Política de Nicaragua, que establece la participación de la ciudadanía, sobre todo en asuntos trascendentales, a través de consultas.

“Es razonable suponer que en la Asamblea se invitarán a partidos para que opinen, pero también la sociedad civil nicaragüense y todos los actores deben ser consultados”, respondió el abogado constitucionalista Gabriel Álvarez, vocero del Grupo Promotor de Reformas Electorales.

Agregó que “es una manipulación burda del diputado Navarro el querer excluir a organizaciones que no son partidarias de la discusión de un tema de la mayor importancia e impacto en todo el país”.