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Eta se convierte nuevamente en huracán

Se ha emitido una advertencia de marejada ciclónica para la costa oeste de Florida, desde el río Suwannee hasta la playa Bonita, incluida la bahía de Tampa y Puerto de Charlotte


La tormenta tropical Eta se convirtió nuevamente en huracán este miércoles, mientras se desplaza hacia la costa oeste de Florida, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés).

Según el boletín número 45 del NHC, a las 10:00 a.m de este miércoles -hora del este de EE.UU, el huracán se encontraba 180 kilómetros al oeste-suroeste del puerto Charlotte y 235 kilómetros al suroreste de la ciudad de Tampa, ambos en el área de Florida.

La reciente medición ofrecida por el NHC indica que el fenómeno tiene vientos máximos de 180 kilómetros por hora, y avanza a una velocidad de 17 kilómetros por hora con dirección noroeste.

“Se ha emitido una advertencia de marejada ciclónica para la costa oeste de Florida, desde el río Suwannee hasta la playa Bonita, incluida la bahía de Tampa y Puerto de Charlotte”, indica el aviso del centro especializado.

Esta advertencia significa que “existe peligro de inundaciones por la subida del agua que se mueve tierra adentro, desde la costa, en este caso dentro de las 24 horas en los lugares indicados”. El NHC recomienda tomar medidas y reforzar la vigilancia, ya que es “una situación potencialmente mortal”.

Si bien los mayores riesgos se concentran en las áreas identificadas, el NHC sugiere que se mantenga el monitoreo del fenómeno, ya que es posible que afecte a otras zonas de la Florida.

EL RECORRIDO DESTRUCTIVO DE ETA

Eta es la tormenta número 28 de este año en el Atlántico y el décimo segundo huracán. Tocó tierra el pasado martes en Nicaragua como un poderoso huracán categoría 4 y, tras arribar a Honduras como depresión tropical, finalmente el viernes salió de Centroamérica. En la región ha dejado cientos de desaparecidos, y al menos 27 muertos en Guatemala, 25 en Honduras y otro más en El Salvador.

El sistema llegó a Cuba después de golpear Centroamérica y en su avance hacia la costa estadounidense ha causado destrucción e inundaciones en Jamaica, Bahamas, Belice y México. En el país azteca el fenómeno ha dejado al menos 27 muertes y 180.000 afectados por las lluvias torrenciales e inundaciones, principalmente en los estados de Chiapas y Tabasco.