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Estados Unidos exige un test negativo de la covid-19 a los viajeros que llegan en avión

La nueva norma incluye a visitantes, ciudadanos estadounidenses y residentes legales permanentes


Estados Unidos exige a partir de este martes una prueba negativa de la covid-19 a todos los viajeros que lleguen en avión al país y guardar cuarentena obligatoria. Las medidas son parte de las órdenes ejecutivas que firmó la semana pasada el presidente Joe Biden en su primer día en la Casa Blanca. La Administración del demócrata intenta atajar la propagación de la pandemia cuando los contagios en el país superan los 25 millones y las muertes las 420.000. Además, las nuevas exigencias pretenden evitar que los viajeros traigan nuevas mutaciones del coronavirus.

”Hacer pruebas no elimina todos los riesgos, pero, cuando se combina con un periodo de cuarentena y las precauciones cotidianas como llevar mascarilla y la distancia social, puede hacer los viajes más seguros”, sostuvo el director del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), Robert Redfield, cuando anunció los nuevos requisitos. Puede ser vía PCR o test de antígenos, realizado no más de 72 horas antes de la salida. La CDC impuso en diciembre el test negativo a los viajeros provenientes de Reino Unido tras la detección de la nueva variante del coronavirus. Muchos países europeos fueron más lejos y suspendieron los vuelos generales con el país británico.

La Administración demócrata restableció este lunes la prohibición de los viajes de no ciudadanos a Estados Unidos desde la zona Schengen, el Reino Unido, Irlanda y Brasil, una medida que Trump levantó días antes de abandonar la Casa Blanca. EE UU extendió la suspensión a Sudáfrica debido a la preocupación por la propagación de una variante del coronavirus en ese país.

Biden anunció este lunes que “en unas tres semanas más van a poder administrar 1,5 millones de dosis al día y vacunar diariamente a un millón de personas o más en un plazo de tres semanas”. La crisis sanitaria es evidentemente de máxima prioridad para la nueva Administración. “Creo que para el verano estaremos bien encarrilados en nuestro objetivo de lograr la inmunidad de rebaño”, adelantó el mandatario, aunque también advirtió de que antes de que decline la curva, Estados Unidos “llegará a los 600.000 muertos”. El Gobierno entrante confía en que se administren 100 millones de vacunas dentro de los primeros 100 días de Biden en la Casa Blanca. También que cualquier estadounidense que quiera recibir una vacuna debería poder hacerlo en primavera, incluso los niños.