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Epidemiólogos: “No tire mascarillas a la calle”

El coronavirus ha traído consigo otro problema en Nicaragua que no es sanitario, sino ambiental, aseguran expertos que critican la forma en que la ciudadanía se deshace de los desechos.


El coronavirus ha traído consigo otro problema en Nicaragua que no es sanitario, sino ambiental, aseguran expertos que critican la forma en que la ciudadanía se deshace de los desechos derivados de productos para combatir la pandemia como mascarillas y guantes que sin saberlo podrían estar contaminados.

Mascarillas, guantes, pedazos de tela y botellas vacías de alcohol son comunes encontrar en las terminales de buses, calles principales y alcantarillado de la capital de Managua y del resto del país.

La organización que lidera Gutiérrez visitó al menos 58 puntos de Nicaragua, encontrando que en la mayoría de ellos había más envases vacíos de alcohol en las calles, que los envases plásticos de refrescos y de gaseosas.

“Hacemos llamado a la conciencia porque es un mal hábito y aquí nos incluimos a todos. Esto es un trabajo de educación ambiental para terminar con esta problemática social”, dice Gutiérrez.

EPIDEMIÓLOGOS EXPLICAN RIESGOS

El epidemiólogo nicaragüense Leonel Argüello explica que la mala práctica de arrojar mascarillas u otro tipo de desperdicio usado para combatir el COVID-19 puede contribuir a que una persona se enferme o fallezca.

“En realidad tirar basura a la calle es un acto que pone en peligro la vida de las personas. Tirar basura mata gente. Esto es igual para las mascarillas que pueden estar contaminadas con el COVID-19 u otros microorganismos”, señala Argüello.

“Son materiales peligrosos desde el punto de vista higiénico y sanitario, por lo que deberían colocarse en una bolsa plástica y llevarse a su casa y poner en la basura. Recordemos que la basura atrae roedores, cucarachas, moscas y otros vectores que transmiten enfermedades”, agrega el epidemiólogo.

El infectólogo nicaragüense Carlos Quant coincide con Argüello y dice que estos desechos sólidos que están contaminados deben eliminarse de una forma apropiada para evitar que se propague infecciones.

“No hay que tirar desperdicios a las calles por muchos factores. Siempre existe la posibilidad de que alguien pueda adquirir alguna infección a través de objetos contaminados y lo otro es que es un hábito inapropiado de los nicaragüenses”, señala Quant.

Según datos oficiales, la Alcaldía de Managua recoge hasta 1.200 toneladas de basura diariamente. De estas, entre 700 y 800 toneladas son residuos provenientes de los domicilios, que al mes promedian unas 32.000 toneladas de desperdicios.