Encíclica Laudato sí: Es siempre urgente una educación sobre el cuidado de la casa común

Se está celebrando esta semana el quinto aniversario de publicación de la encíclica del Papa Francisco, Laudato sí. La encíclica de Francisco, un documento revolucionario, que nos invitó sobre todo.


Se está celebrando esta semana el quinto aniversario de publicación de la encíclica del Papa Francisco, Laudato sí. La encíclica de Francisco, un documento revolucionario, que nos invitó sobre todo a abrir los ojos y ver que tenemos que cuidar la casa común. Entrevistas a monseñores de los vicariatos apostólicos de Puyo Ecuador y el Petén, Guatemala.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Todas las iglesias del mundo, celebraron esta semana, este quinto aniversario. En Guatemala, desde el Vicariato apostólico de Petén, Mons. Mario Fiandri, dijo a Vatican News, que cada día lo dedicaron a los capítulos de la encíclica. Desde la catedral del Petén, y usando los medios virtuales, debido a que el país, sigue cumpliendo las medidas restrictivas, y no se celebran aún misas en Guatemala.

Así cada día se habló de cada uno de los  temas de este documento, “precioso” del Papa, dijo el prelado.  Se habló de la invitación de Francisco a tomar nota de la situación de la tierra, “nuestra casa, nuestra casa común, nuestra única casa común”, aseveró Mons. Fiandri.

En esta encíclica, el Papa explica la situación grave que se está viviendo, porque como dijo el prelado, no sólo están en peligro de extinción algunas especies de animales y vegetales, sino que podría estar en peligro de extinción dentro de un tiempo la misma tierra. En esta semana, Mons. Fiandri, abordó también el aspecto teológico de la Laudato si, “la Tierra a la luz de la palabra de Dios, creación de Dios creatura de Dios, el jardín que Dios, ha dado a la humanidad para que lo cultivan, para sostenerse, alimentarse tener una vida digna, pero también para cuidarlo”, dijo.

Pecado ecológico

Mons. Fiandri, también abordó el tercer capítulo de la encíclica, donde el Papa Francisco, aborda el tema del pecado ecológico, un nuevo tipo de pecado dentro de la moral cristiana, “porque tomando en cuenta lo que retoma Papa Francisco de Juan Pablo II, golpear a la tierra, es golpear a Dios que es el creador, faltarle a Dios, es igual que faltarle a la Tierra”. En este capítulo, el Santo Padre nos invita a reconocer cuáles son las raíces humanas de este pecado contra la tierra, “el antropocentrismo, el orgullo del ser humano que se quiere poner como dueño de la tierra y dueño de todo y la visión materialista, mecanicista donde el ser humano pretende saquear la tierra como si fuera una bodega de recursos con que se puede hacer cualquier cosa”, señaló el prelado.

Una ecología integral, desde todos los puntos de vista, es el tema que también abordó Mons. Fiandri, con sus fieles por medio de Facebook, una ecología integral centrada en la armonía con el Creador, con el prójimo y armonía con la Tierra. Y ayer sábado abordó los capítulos 5 y 6: Una educación ecológica y una espiritualidad ecológica, la educación de manera especial, dijo, porque si no hay educación no habrá actitudes ni acciones de cuidado de la Tierra.

El prelado lamentó que en el Petén, considerado el segundo pulmón de América, un pulmón que está agonizando, pues la mitad de la selva ya ha desaparecido, y en su lugar han sembrado, y dejado espacios para que el ganado pueda pastar. Es urgente una educación ecológica en el país, que concientice sobre la urgencia del cuidado de la casa común.