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El técnico migrante

Un Chinandegano que aprendió su oficio cuando migraba en El Salvador.

Orlando José Martínez Varela, es treintañero y asimiló su oficio en reparación de aparatos eléctricos hace una década mientras era un inmigrante en El Salvador, ahora está al rescate de todo electrodoméstico averiado en un cubículo del mercado de mayoreo El Bisne.

Este habitante del reparto periférico “Ana Virgen Nobles, se le advierte entre una pila de reproductores, televisores plasma y convencionales, equipos de sonido, radiorreceptores, amplificadores, abanicos, licuadoras, tostadoras y planchas.

Este chinandegano labora de 7: 30 de la mañana hasta las 5: 00 de la tarde. Los clientes se acercan para solicitar que se les repare sus electrodomésticos, con la esperanza de rescatarlos ante la crisis económica que no permite adquirirlos nuevos por lo costoso que se encuentran.

Orlando contó que allá en el “Pulgarcito de América”, encontró un trabajo en venta de hot dogs, entre embutidos, salsas de tomate y mayonesa cumplía su labor hasta las primeras horas de la tarde y de inmediato se dirigía al taller de amigos migrantes donde “ponía el ojo”, a todas las reparaciones.

Con la pura practica decidió regresar a su terruño y gestionar un cubículo en el interior del mercado central, contiguo al centro de salud de los comerciantes y coloco el aviso hace 8 años, que es el trabajo que ahora le da de comer, ayudar a su familia y sus dos niños de 6 y12 años.

Dice que encontró factible darle vida nuevamente a los aparatos eléctricos los que se dañan por un descuido, imprudencia y durante las tormentas eléctricas con las descargas, bajones y corto circuitos. “Gracias a Dios que no dejo de trabajar.

También hago reparaciones a domicilio porque me tienen mucha confianza”, refirió el habilidoso poblador”, mencionó el restaurador que tiene cercano desarmadores y probadores.

REPARAR ES VIABLE

Orlando señaló que muchos de sus clientes buscan desesperadamente electrodomésticos de segunda y él les provee de los que adquiere para repuestos, logra sacar uno de varios equipos averiados.

Refirió que casi todas las licuadoras, batidoras y reproductores de las comerciantes del mercado El Bisne, las ha reparado y ahí están funcionando en las refresquerías y comiderias.

Otro de los aparatos a rescatar continuamente son los abanicos. Por estos días, los que suelen tirar los electrodomésticos resuelven ahora consultar las reparaciones, “Deciden repararlos para economizar ante la carestía de la vida, me considero un técnico en reparación y mantenimiento”, sonríe el técnico que se ha desarrollado a pura práctica.

AUTODIDACTA

Aunque Orlando no es el resultado de una academia técnica, este padre de familia sostiene que la labor práctica, el autoestudio, consultas en internet y a otros compañeros le han ayudado a incrementar sus conocimientos.

Por eso una de las metas es tomar un curso para reparación de convertidores y devanado de dispositivos. Además, planea gestionar un cubículo de mayor tamaño y darle condiciones para la atención de sus clientes.

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