Dos nuevos santos en la Iglesia: Papa Pablo VI y Mons. Óscar Romero

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El Papa Pablo VI y Mons. Óscar Romero

El Papa Francisco recibió este martes 6 de marzo al Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Cardenal Angelo Amato, y autorizó la promulgación de nuevos decretos que darán a la Iglesia 5 nuevos santos, 2 nuevos beatos y 6 nuevos venerables.

Entre los nuevos santos destacan el Papa Pablo VI y Mons. Óscar Romero, Arzobispo de San Salvador.

El más destacable es sin duda la proclamación como santo del Papa Pablo VI. Aunque todavía se desconoce la fecha oficial para su elevación a los altares, todo apunta que será en octubre de 2018, durante el Sínodo de los Obispos sobre los Jóvenes.

Precisamente, el día anterior el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano declaró a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI–, que «la canonización de Pablo VI probablemente tendrá lugar en octubre», aunque todavía nada es oficial.

Si bien varios medios de prensa afirmaron que el Papa Montini sería canonizado en septiembre o en octubre, luego del Sínodo de los obispos, el Cardenal Parolin afirmó que «no podemos decir esto con certeza, ya que el Papa debe aprobar el milagro antes, y luego debe haber un consistorio para establecer la fecha de la canonización».

Fue el mismo Papa Francisco el que el pasado jueves 15 de febrero, durante su tradicional encuentro anual con los párrocos de Roma en la Basílica de San Juan de Letrán, dio la noticia de la pronta canonización del Papa Montini.

“Hay dos obispos de Roma (recientes) que ya son santos”, dijo en referencia a Juan XXIII y Juan Pablo II. “Pablo VI será santo este año. Uno con la causa de beatificación en curso, Juan Pablo I, su causa está abierta”.

“Y Benedicto y yo, en lista de espera: ¡rezad por nosotros!”, bromeó.

El milagro atribuido a la intercesión de Pablo VI sería la curación de un feto, en el quinto mes de embarazo y que fue aprobado en 2014.

Mons. Óscar Romero

El Arzobispo de San Salvador nació en la Ciudad de Barrios, El Salvador, el 15 de agosto de 1917 y murió mártir por odio a la fe en la capital del país el 24 de marzo de 1980 cuando fue baleado mientras celebraba la Misa en medio de una naciente guerra civil entre la guerrilla de izquierda y el gobierno dictatorial de derecha.

Según las investigaciones, la autoría del asesinato apunta a un grupo de aniquilación vinculado a la dictadura militar, para la que la preocupación de Mons. Romero por los pobres lo hacía cercano a la guerrilla marxista, algo del todo falso.

Mons. Óscar Romero se ordenó sacerdote en Roma en el año 1942. Al año siguiente, de regreso en El Salvador, recibió el nombramiento como párroco del Anamorós, departamento de La Unión, y luego como párroco de Santo Domingo, en la Diócesis de San Miguel.

En 1974 fue nombrado Obispo de Santiago de María. Desde ese encargo pastoral emprendió una intensa labor en favor de los campesinos más pobres de la Diócesis, a los que visitaba con regularidad.

Fue precisamente durante ese ministerio cuando vivió el primer episodio dramático relacionado con el conflicto civil que comenzaba a fraguarse en el país: varios campesinos que regresaban de una celebración religiosa fueron asesinados por la Guardia Nacional.

El 8 de febrero de 1977 fue designado Arzobispo de San Salvador. La persecución, que incluían expulsiones y asesinatos, contra sacerdotes y laicos, le llevó a enfrentarse abiertamente con la dictadura, a la que responsabilizó de las muertes.

En sus diferentes homilías en la catedral, Mons. Romero no se cansó de denunciar los atentados contra los derechos humanos cometidos por el gobierno militar. Denunciado por algunos miembros de la Iglesia, Mons. Romero acudió a Roma, donde recibió el apoyo del Papa Pablo VI, por lo que se sintió respaldado en su defensa de los más débiles de El Salvador, oprimidos por el gobierno.

Posteriormente, también el Papa San Juan Pablo II respaldó su posición y le animó a continuar por la senda de la justicia y de la pacificación de El Salvador. El 24 de marzo de 1980 fue asesinado por un francotirador frente al altar donde celebraba Misa.

Fuente: ACIPRENSA

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