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Decenas de víctimas en un bombardeo contra un hospital en el norte de Irak

La zona de impacto ha sido completamente cerrada para evitar más víctimas en caso de otro ataque aéreo.


Un hospital en la región de Sinyar, en el noroeste de Irak, ha sido objetivo este martes de un ataque aéreo que ha dejado “decenas de víctimas”, un lugar donde en los últimos días las fuerzas turcas han llevado a cabo operaciones contra objetivos del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), considerado terrorista por Ankara.

Una fuente de seguridad de la ciudad de Mosul que pidió no ser identificada afirmó a Efe que “el ataque tuvo como objetivo un hospital” de la ciudad de Sinyar, lo que provocó “la destrucción casi completa” de la instalación médica así como “decenas de víctimas”, sin especificar la cifra de muertos y heridos.

De acuerdo con la fuente, aún “se encuentran cadáveres bajo los escombros” y la zona del impacto ha sido completamente cerrada para evitar más víctimas en caso de otro ataque aéreo.

Hasta el momento, nadie ha reivindicado la autoría de esta acción.

Por otra parte, Murad Ismael, el cofundador de Yazda, una ONG creada tras el genocidio de la comunidad yazidí de Sinyar a manos del grupo terrorista Estado Islámico, dijo en Twitter que el hospital atacado pertenecía a la Unidad de Protección de Sinyar (YBS), una milicia kurda vinculada al PKK.

El bombardeo del centro médico se produce un día después de que Turquía asesinara con un dron al responsable militar de la YBS, Said Hasan Said, en un ataque perpetrado en el centro de la ciudad de Sinyar en el que murieron dos personas más.

Ese mismo día, además, cuatro soldados turcos murieron en operaciones contra el PKK en el norte de Irak, donde Ankara desarrolla desde abril la llamada operación ‘Garra relámpago’, según el Ministerio de Defensa turco.

Turquía mantiene desde 2019 cierta presencia militar en zonas cercanas a su frontera en el norte de Irak y lanza frecuentes bombardeos aéreos en esta región, donde el PKK tiene sus posiciones de retaguardia, algo que ha denunciado en diversas ocasiones el Gobierno iraquí al considerar que estos ataques representan una violación a la soberanía del país.

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán es considerado una organización terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea, y cuenta con el apoyo de algunas facciones kurdas iraquíes pero no con el respaldo de las autoridades de la región autónoma del Kurdistán iraquí.