Internacionales

Así se vio el “anillo de fuego” del primer eclipse solar anular del año

Un eclipse solar se produce cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra, lo que bloquea la luz solar y proyecta la sombra lunar sobre la superficie terrestre.


En la mañana del jueves, el Polo Norte, así como zonas de Canadá y el extremo oriental ruso, vivieron el espectáculo de un inusual eclipse solar anular al amanecer, el primero de dos eclipses polares que se producirán este año y que creó el llamado “anillo de fuego”.

Un eclipse solar se produce cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra, lo que bloquea la luz solar y proyecta la sombra lunar sobre la superficie terrestre. En algunos casos, cuando la distancia entre la Tierra y la Luna es la adecuada, el satélite terrestre cubre totalmente la circunferencia de nuestra estrella, provocando un eclipse solar total.

Pero en el caso del eclipse del jueves, la Luna está en un momento de su órbita que la mantiene más alejada de lo normal de la Tierra, lo que hará que el satélite no cubra totalmente la superficie solar y se produzca el llamado espectáculo del “anillo de fuego”, que será visible en algunos puntos de la trayectoria del fenómeno.

Alrededor de la silueta de la Luna, en lugares como zonas del Ártico canadiense, se pudo observar el borde exterior del Sol por lo que es denominado eclipse solar anular, un inusual espectáculo que la última vez que fue visible desde Canadá fue en 1994.

El evento se produjo al amanecer, lo que todavía es más infrecuente. En Iqaluit, la capital del territorio canadiense de Nunavut, en el Ártico, el eclipse inició a las 5.06 hora local (9.06 GMT) y alcanzó su máximo esplendor a las 6.06 (10.06 GMT).

Este jueves, la salida del Sol en Iqaluit se produjo a las 2.18 de la mañana (6.18 GMT), por lo que los habitantes de la ciudad ártica no tuvieron problemas para observar el eclipse en la madrugada.

Iqaluit fue la población canadiense donde mejor se presenció este eclipse ya que desde ese punto, la Luna cubrió el 89 % de la superficie solar, según datos proporcionados por la Agencia Espacial Canadiense, lo que permitió observar el espectacular “anillo de fuego”.

En Toronto, la mayor ciudad de Canadá y situada a 2.330 kilómetros al suroeste de Iqaluit, el eclipse inició justo antes del amanecer y alcanzó su punto máximo cinco minutos después de la salida del Sol, a las 5.40 hora local (9.40 GMT).

En ese momento, desde Toronto la Luna cubrió el 80 % de la superficie solar y el eclipse solo permitió ver una pequeña parte inferior del Sol, lo que creó una imagen similar a unos cuernos o una sonrisa.

La trayectoria del eclipse se inició en la zona meridional de la provincia de Ontario (Canadá) y continuó hacia el noreste en dirección a Iqaluit, tocó el extremo noroeste de la isla de Groenlandia, atravesó el Océano Ártico y continuó desde ahí hacia el extremo oriental de Siberia ya convertido en un eclipse de atardecer.

En partes de Europa, el eclipse se vio parcialmente hacia el mediodía.

En grandes ciudades canadienses como Toronto u Ottawa, donde el eclipse también cubrió el 80 % del Sol, el principal problema para observar el eclipse fueron las condiciones meteorológicas.

Pero en lugares como Iqaluit, donde los edificios son bajos y no hay obstáculos naturales como montañas que bloquearan la vista del horizonte, la imagen se vio espectacular.

Como en todos los eclipses, los expertos advirtieron que mirar directamente a la conjunción de cuerpos celestes durante el proceso de alineamiento es peligroso porque los rayos solares pueden dañar la visión. Y las gafas de sol no son seguras porque incluso las más oscuras dejan pasar miles de veces la luz considerada recomendable.

La mejor forma de disfrutar el eclipse, si no se tiene un filtro solar o un visor de eclipses certificados, es hacer pasar la luz solar sobre un pequeño agujero y proyectarla sobre una superficie blanca.