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Aldrich Rivera, el nicaragüense que murió electrocutado en su primer día de trabajo en corte de naranjas en España

El nicaragüense murió en su primer día de trabajo. Ahora su familia pide ayuda para repatriar el cuerpo.


Aldrich Rivera dejó su natal Camoapa, Boaco, donde trabajaba como taxista para migrar a España, y laborar de lo que fuera posible, pagar sus deudas y las de su mamá, regularizarse en Europa para después viajar a Estados Unidos.  

Sus planes llegaron a su fin este martes cuando murió electrocutado mientras cortaba naranjas en una finca del municipio de La Palma del Condado, Huelva (Andalucía, al Sur de España).  

Era su primer día de trabajo en el corte de naranjas. Antes había sido jornalero temporal en la recolección de sandía, papas y el corte de tomate y chiltomas. Trabajaba “en negro”, como miles de inmigrantes que llegan a España y no tienen la posibilidad de regularizarse.  

El servicio de Emergencias 112 Andalucía informó que el accidente laboral se produjo a las 12:45 horas de este martes, cuando los servicios sanitarios solicitaron la “activación del protocolo judicial tras la muerte de un obrero electrocutado por un cable de alta tensión”.  

Aldrich fue llevado por sus compañeros de trabajo hasta el centro de salud de la localidad donde le practicaron reanimación cardiopulmonar, pero no respondió. Se declaró su muerte.  

“MURIÓ POR OBEDIENTE” 

Aldrich tenía 29 años. Vivía en Sevilla, la capital andaluza, con su pareja a quien conoció en España, la también nicaragüense Gleydis Tinoco, originaria de Waslala. 

Según la joven, él salía todos los días a buscar trabajo con un manijero. Iban de pueblo en pueblo, pero desde hace semanas no habían encontrado nada.  

Entonces a primera hora del martes se juntaron con otro manijero (jefe de una cuadrilla de trabajadores del campo) para ir a Huelva a cortar naranjas. Era su primer día en esa finca.  

El accidente, según la información que Gleydis ha podido recabar, se habría producido así:  

“Por la finca pasas cables de tendido eléctrico sobre un árbol de naranja que habían decidido no tocarlo. El jefe les dijo que se tenían que regresar a cortar las naranjas de ese árbol, todos dijeron que no. Mi marido fue el único que se regresó a cortar las naranjas. Chocaron los cables con la escalera metálica y las tijeras y se electrocutó. Murió por obediente”.  

PIDEN AYUDA PARA REPATRIAR EL CUERPO  

Este miércoles, mientras hablaba con DESPACHO 505, Gleydis Tinoco se preparaba para ir a un tanatorio donde le permitirían ver el cuerpo de Aldrich.  

Al narrar lo sucedido se le quiebra la voz y le cuesta completar oraciones. Se siente sola y con la responsabilidad de repatriar el cuerpo de su pareja a Nicaragua, lo que conlleva trámites que admite desconocer y, sobre todo, excesivos gastos que ni ella ni la familia de Aldrich puede cubrir.  

Además, solicita ayuda a la embajada de Nicaragua en España para que le brinden asistencia legal y le ayuden a cubrir los costos de repatriación.  

En España se habilitó una cuenta bancaria para recibir donaciones:  

Número de cuenta: ES36 2100 8426 7801 0011 6083 (CaixaBank) 

En Nicaragua también pueden hacer aportes contactando a Óscar Rivera, hermano de Aldrich, al teléfono +505 86400366

EL CASO DE ELEAZAR 

El caso de Aldrich Rivera ocurre a 10 meses de la muerte de Eleazar Blandón, el nicaragüense originario de Jinotega que murió por un golpe de calor en los campos de Murcia mientras recolectaba sandías.  

Eleazar trabajaba por turnos cada dos días, según sabe su hermana. Eran jornadas de hasta once horas por un pago de 5 euros la hora y sujeto a producción. 

El caso de Eleazar provocó reacciones en las más altas autoridades de España, asociaciones de trabajadores y la  comunidad nicaragüense. 

En el caso de Aldrich aún no hay pronunciamientos de parte de las autoridades.  

La muerte de Eleazar Blandón y Aldrich Rivera demuestran las pésimas condiciones laborales y la explotación que a diario enfrentan los jornaleros en España.