Chinandega

A propósito de la Semana de las Personas Sordas, evitemos una generación de sordos

El otorrinolaringólogo sugiere el buen uso en la parte tecnológica de altos niveles de ruidos y decibeles. Además observa con preocupación que ante los efectos del audio y el sonido digital incontrolable, tengamos en el futuro una generación de sordos.


Otto Smith, el recordado escritor corinteño expreso en una ocasión que Chinandega, era ‘la ciudad del ruido’.
El intelectual lo observó así, por la exposición de niveles dañinos del sonido que se generan en los tres mercados y en las calles del casco urbano.
Por su parte el ruido que genera la industria menor como talleres y pequeñas fábricas y procesadoras, que no cuentan con protectores adecuados para sus trabajadores, también el segmento juvenil que se extralimita con el uso de auriculares y el sonido digital y acústico de discotecas y altavoces con exceso de volumen.

El otorrinolaringólogo doctor Ramiro Meza Espinoza, expuso que es preocupante el caso de niños que ya usan en demasía, aparatos electrónicos.

El médico se refirió al beneficio en el año 2005 qué estableció respecto al ruido, artículos de la Ley 559 Ley Especial de Delitos Contra el Medio Ambiente pero que en el año 2007 la Ley 641 del Código Procesal Penal lo derogo.

El otorrinolaringólogo sugiere el buen uso en la parte tecnológica de altos niveles de ruidos y decibeles.
Además observa con preocupación que ante los efectos del audio y el sonido digital incontrolable, tengamos en el futuro una generación de sordos.

Por su parte el psicólogo Wilbert Rodríguez, sugiere realizar actividades como caminatas y despejarse un tanto del aturdimiento qué causa la contaminación acústica.