4 oraciones para dar gracias a Dios a lo largo del día

“La adoración de Dios tres veces santo, y soberanamente amable, nos llena de humildad y da seguridad a nuestras súplicas”, agrega.


Dar gracias a Dios es una de las respuestas que los seres humanos debemos dar a Dios por todo lo que nos da, por todo lo que nos bendice día con día. Dice el Catecismo de la Iglesia Católica “el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición”.

“La adoración de Dios tres veces santo, y soberanamente amable, nos llena de humildad y da seguridad a nuestras súplicas”, agrega.

Estas son cuatro oraciones para dar gracias a Dios en diferentes momentos del día.

Para dar gracias a Dios
Gracias Padre por escucharme.
Gracias por librarme de las interferencias
creadas por mi.
Gracias por hacerme entender
lo que valgo y lo que buco.
Gracias por quitarme las vendas,
para ver lo que Tú deseas para mi.
Gracias por aquietar mi corazón
y en esa quietud lograr reflexionar
en plenitud y confianza.
Gracias por el don del conocimiento
y la confianza.
Gracias Dador de vida,
hoy te amo y te venero,
porque todo me lo das
y lo acepto con amor.
Amén.

Por un nuevo día
Gracias Dios mío por este nuevo día,
porque nos das la salud y las fuerzas
para llevarlo adelante con bendición,
con Tu presencia en nuestras vidas.

Gracias Dios porque con fe
podemos lograr las cosas,
porque tú eres el mismo que hizo cosas hermosas,
que las hace aún y las hará por el amor que nos tienes
y por tu fidelidad que es maravillosa.

Gracias Dios por ser nuestro abrigo,
por permitirnos vivir cerca de ti,
refugiados bajo tus alas de amor
y buscando tu perfecta voluntad.
Amén.

Por los alimentos
Señor, bendice estos alimentos
que hoy nos disponemos a consumir
y bendice Dios a aquellas personas
que no tienen alimento en su hogar.

Señor, bendice a quienes han hecho posible
que estos alimentos lleguen a nuestra mesa
y dales el pan a aquellos que no lo tienen.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración para la noche
Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo;
que mañana nos levantemos en tu nombre
y podamos contemplar, con salud y gozo,
el clarear del nuevo día.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

DESDE LA FE