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Zafra del Marañon en Somotillo

maranon

El primero de febrero, mes del cooperativismo nacional se re-inauguró la planta procesadora de la semilla del marañón, con una inversión de 20 mil dólares lo que a propósito coincide con el inicio de la zafra que desarrollan un grupo de 23 mujeres con el interés del acceso a mejores mercados de comercio justo.

Las instalaciones de la planta están ubicadas a la altura del kilómetro 203, a escasos metros hacia el norte de la entrada a la ciudad fronteriza de Somotillo.

Las mujeres de la zona celebraron que la planta es de un gran apoyo para salir adelante. Ahí el procesamiento de la semilla del marañón consiste en el secado al aire libre, clasificación, cocción, enfriamiento, descortezado, horneado, despergaminado, selección  y empaque.

El árbol de marañón es propio de la zona seca de nuestro país, además de servir para la reforestación también se usa para alimentar el ganado, la nuez de marañón es procesada y comercializada por las mujeres, y el fruto (la pulpa) sirve de alimento para consumo humano, animal y de uso medicinal.

En el occidente del país, unas 800 familias de productores han sido beneficiadas con la siembra de igual número de manzanas de marañón, de estas, 500 manzanas es de producción orgánica.

ARBOLES EN LAS FINCAS

María Salome Padilla, de Comarca Santa Eulalia-Somotillo, es la presidenta de la cooperativa en la planta procesadora, dijo que la meta para mantener activa la planta y el trabajo, deben acopiar entre 1. 500 y 2. 000 quintales anuales.

“Nosotros exportamos a España, Costa Rica y se abastece el mercado local. A España se ha logrado enviar 10 quintales de la semilla procesada de marañón”, expresó orgullosa la señora que ha logrado sobresalir en esa labor y apoyar la economía de su hogar.

Los productores de las comarcas Los Tololos, Jenízaro, Mina de Agua y San Ramón, en Villanueva, y en el municipio de Somotillo, desde las comarca La Danta, Jiñocuabo, Los Limones y la Carreta, ultima que destaca con el productor Marlon Carrasco, quien entrega anual una considerable producción de semilla de marañón.

En la propia cooperativa las socias cultivan seis manzanas de árboles de marañón y empacan el producto limpio y procesado en bolsas llamativas con su sello respectivo y código de barras.  En el campo las mujeres adquieren el quintal de semilla a 700 córdobas, procesado supera los 650 dólares.

Las mujeres están organizadas en dos cooperativas de base, Coagrun y Coopemus con apoyo de Conacoop y en alianza con la Cooperativa del Campo, el organismo Etico de Inglaterra y la Federación de Cooperativas Para el Desarrollo.

Antonia Cruz, es fundadora de la planta procesadora, originaria de la Comarca Santa Teresa-Somotillo, llega cada mañana a la planta, se ubica su uniforme de color blanco para limpiar la semilla e indica que están contentas del desarrollo agroindustrial que han alcanzado.

Ariel Bucardo, presidente del Consejo Nacional de Cooperativas, Conacoop, dijo que el marañón en las comunidades del norte fronterizo, en la zona seca se ha convertido en una alternativa económica y social para las familias campesinas que cumplen con toda la cadena, de cultivo, producción, cosecha, proceso y exportación.

La zafra del proceso de la semilla de marañón es de tres meses que inicia en febrero y concluye el mes de abril.

DESDE LOS NOVENTA

Desde mediados de los años noventa un grupo de 120 mujeres del territorio rural de Somotillo en Chinandega y Tecuaname en León, han desarrollado labores de procesamiento de la semilla del marañón.

Indicaron durante la reinauguración de la planta en Somotillo que al inicio fueron apoyados por el Centro para la promoción, la investigación y el desarrollo rural y social, Cipres.

Además de la Federación de Cooperativas para el Desarrollo, Fecodesa, con la construcción de la planta procesadora, equipamiento, fondo revolvente, capacitación  y organización cooperativa.

 

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