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Una Talabartería firme en el mercado central

talabarteria carmen osorio
Han sido testigos del orden que imperó en el popular centro de compras y el desbarajuste por estos días.

Más de sesenta años tiene el popular establecimiento, “Talabartería de Carmelo Osorio”, en el mercado central de Chinandega, testigos sus dueños del orden en aquellos años, de la pulcritud en los diversos tramos, del cariño espontáneo de los compradores, cortesía y amistad.

El negocio al inicio era de un gran tramo en la zona esquinera sureste y luego ubicados en el centro del mercado fueron días esplendidos de intenso comercio y ventas al cash que permitían obtener los recursos y no contraer deudas, recuerda la octogenaria Yolanda Hernández de Osorio.

Don Carmelo Osorio fue un destacado talabartero de origen leones que contrajo matrimonio en Managua con la chinandegana doña Yolanda, procrearon 13 hijos (nueve están vivos) y fundaron el negocio en el mercado central de Chinandega.Doña Carmen Osorio

Mientras don Carmelo se mecateaba con operarios y aprendices en el taller del barrio El Calvario doña Yolanda atendía el tramo en el mercado desde las 6: 30 de la mañana acompañada de tres ayudantas.

 

“Ahí en el tramo vendía zapatos que me entregaban de Managua y  Masaya, al otro lado se servían los frescos de pozol, semilla, cacao, melón con naranja. En el mismo tramo en la parte esquina que sobraba ahí se vendían los materiales de la talabartería”, refirió doña Yolandita.

Los clientes llegaban y adquirían suelas, baquetas, cuero extranjero (fino) y el nacional, albardas, cabezadas, friendas, piales, coyundas, gruperas, estribos, frenos.

De los refrescos igual que antes “siguen siendo sabrosos”, explican los consumidores que se acercan para pedirlos, consumirlos con picos, rines y tortas.

AYER ORDENADO AHORA ES CAOS

El negocio como Talabartería de Carmelo Osorio, continúa firme, solo que ahora en la zona esquinera noroeste del centro de compras.

Doña Yolanda suele saludar con aquella amistad que le caracteriza a sus clientes, ahora le acompañan dos de sus nietas Vanesa y Glenda, quienes desde pequeñitas igual que todos sus nietos le dicen “Mami”.

Las muchachas son muy populares están atentas a la demanda de hilos, aleznas, suelas, tacones o chapas, agujas, remaches, hebillas para fajas y de calzados, adornos y juegos de billar.

Desde el negocio, no escapan de ver el desconcierto en las calles, ni por cerca aseguran se parece de aquel mercado central limpio, ordenado y seguro de antaño.

LEGENDARIO

Rotulo Talabarteria

El rotulo o letrero de madera como “Talabartería de Carmelo Osorio”, destaca en lo alto de la casa que ocupan, lo que suena a tradición y de excelente atención, fruto del esfuerzo de un leones y una chinandegana con una familiar ejemplar.

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