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Tigres hacen temblar Chinandega

EL NUEVO DIARIO

El inconfundible quejido de un muerto que escuchábamos al activarse el cierre del noveno inning era del Chinandega que perdía 5-3, un duelo en que lo emotivo y lo depresivo viajaron a ratos tomados de la mano vertiginosamente, con lo improbable haciendo apariciones fantasmales, hasta que con las bases llenas y la pizarra 5-5, Carlos Pérez Estrella boleó a Esteban Ramírez dejando a los Orientales de rodillas, llevando sus manos a las heridas, forzando hoy un quinto y decisivo duelo, con la posibilidad “tenebrosa” para el equipo de Noel de encontrarse con Vicente Padilla. Algo así como entrar al laberinto sin lámpara.

Así que con ese resurgimiento milagroso de los Tigres, la tumba de esta semifinal sigue abierta, sin muerto adentro. Ese misterio será descubierto hoy en Granada, con un equipo que llegará crecido, y otro que se sentirá severamente golpeado después de haber estado acariciando el boleto para la final en sus manos.

¡Ah lo grandioso del beisbol! Los imprevistos siempre al acecho. Ganaba el Oriental 2-0 desde el primer inining con hits impulsadores de Ofilio y Minicozzi, y Juan Figueroa trabajaba cuatro ceros sin el menor desgaste, cuando en el quinto, Minicozzi no pudo controlar un bount de Manuel Mejia, y perdió luego un faul que debió ser fácil out bateado por Iván Marín. Fue grave eso. Hit de un persistente Marín con Mejía en base y jonrón de Batista, voltearon el marcador. Ahora Chinandega estaba adelante 3-2.

En la otra colina, Juan Peralta hacía crecer su pitcheo dibujando cinco ceros seguidos, antes de ser reemplazado por Saydel Beltrán, quien sujetó al Oriental en el séptimo, pero naufragó en el octavo permitiendo tres carreras. Doble de Minicozzi y cohetes de Sandor Guido y Eddy Talavera fueron los batazos productivos.

El Oriental, que tenía las bases llenas en ese octavo inning con un out después de tomar ventaja, y que vio frustrarse la posibilidad cuando una línea fildeada con un puño de grama por Ramírez en el jardín izquierdo facilitó un inesperado doble play al considerar el árbitro que Valentín se adelantó en el arranque desde tercera, volvió a cargar los costales inútilmente en el noveno, sólo para morir en un angustioso cierre de juego, víctima de su inseguridad.

Eduardo Sierra es un brazo confiable, pero anoche flaqueó a última hora, a tres outs del funeral de los Tigres. Boleó a Mejía, sustituido por Matamoros como corredor y fue aturdido por doble remolcador del emergente Jen Argeñal. Hit de Batista y de Flores sacaron al Chinandega del hoyo forzando otro empate. Entró Pérez Estrella para otorgarle un pasaporte intencional a Bowman viendo tigres en todas las bases, y después de ponchar a Sánchez para el segundo out, perdió la brújula con Ramírez en el plato. Al girar la pizarra 6-5, el público, incrédulo, enloqueció. De esa forma el Oriental se hundió en cámara lenta y la serie se encuentra ahora 2-2 con Padilla haciendo señas.

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