Sucesos

Mes de encuentro familiar

griteria iglesia san antonio
Foto: Gritería en Iglesia San Antonio, Chinandega.

Es diciembre el último mes del año, duodécimo y décimo mes en el calendario gregoriano que tiene 31 días. Diciembre, mes decimo del calendario romano, de ahí su nombre. Es el mes de encuentros, de alegría familiar que inicia con la fiesta de la Gritería, la Navidad, finaliza con la despedida del año viejo y el recibimiento de un año nuevo con infinitas esperanzas.

Desde los primeros días de este último mes se advierte la algarabía de recibir a la familia que llega de lejos cargados de sonrisas, de palabras de aliento y de mercancías para conceder en la fiesta de los marianos.

Para que negarlo. Es la Gritería, festividad que reúne y activa los corazones. Se comparte con los seres queridos, celebrando unidos la fiesta tradicional. Los devotos contagiados de fervor reparten la gorra que con sacrificio se adquiere pero que con mucho cariño se ofrece al peregrino que canta ferviente.


Esta vez las calles se atiborraron, los peregrinos cantaron frente a los altares, los más grandes disfrutaron de su buena gorra y los pequeños asidos de sus sacos con gofios, huevos chimbos, caramelos, canastitas, pelotas y en la frente los penachos.

En la zona rural. Cuando la tarde empezó a descender para dar lugar a la noche se observó a los  penitentes cruzar los caminitos, retornar por los senderos para llegar al recóndito sitio de enramadas de horcones y palmas de los cocoteros donde fue erigido el sagrario en medio de diseños con el madroño florido, plantas, paisajes, luces y respaldos.

Lo que más destacó fue la elaboración y repartición de nacatamales; a medianoche en especial la tradición del Viejo pero también aquí en Chinandega, además hubo inmensa alegría tras el repique de la medianoche con los toros encohetados.

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