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Fallece René “El Ñato” Paredes, Sus Números

Por Eddy Lopez

Después de batallar varios meses contra una dolorosa enfermedad, el legendario lanzador leonés José René “El Ñato” Paredes se rindió ante la muerte esta mañana en la ciudad de León.

Paderes, quien falleció a eso de las 11:30 a.m., murió en su casa de habitación.

Hace quince días “El Ñato” fue dado de alta después de estar casi un mes internado en el Hospital Alejandro Dávila Bolaños, en Managua.

“Mi papá fue un gran ejemplo para toda la familia, siempre nos enseñó mucho, todo su historial quedó en el Salón de la Fama para ser un ejemplo. Agradezco a todas las personas que nos ayudaron”, expresó Walter Paredes, hijo del fallecido pitcher.

En estos momentos, Paredes está siendo velado en su casa de habitación que cita de la Iglesia Ermita de Dolores, una cuadra al sur.

Sus funerales se realizarán mañana en el Cementerio Guadalupe, pero antes se celebrará una misa en la Iglesia Ermita de Dolores.

Antes que Denis Martínez pusiera a Nicaragua en el mapa de las Grandes Ligas, en 1976, hubo una serie de peloteros con talento de big leaguers que por diferentes motivos no escalaron al mejor beisbol del mundo. Entre ellos, el meteórico tirador leonés René “El Ñato” Paredes.

Ganador de una triple corona en la vieja Liga Profesional de Nicaragua en 1965 y la Liga de la Costa del Pacífico en México en 1970, estuvo próximo a las Grandes Ligas entre 1967 y 1969, al moverse entre Doble A y Triple A en la organización de los Mellizos de Minnesota, los que invitaron al leonés a un entrenamiento de primavera.

En 1967 fue cuarto en efectividad de la Southern League con 2.25, a escaso margen de Rollie Fingers, quien tiró para 2.21 con Birmingham, la sucursal de los Atléticos de Oakland.

En 1968 volvieron a coincidir el nicaragüense y el futuro miembro del Salón de la Fama de Coopertown y esta vez fue Paredes quien salió mejor, al ubicarse entre los cinco mejores lanzadores en victorias (12-3), ponches (132) y entradas recorridas (175.0), además de finalizar en la séptima posición en efectividad (2.78).

En esos dos años que “El Ñato” y Fingers tiraron en el mismo nivel el nica superó al futuro ganador del Cy Young de la Liga Americana en triunfos (18 a 16), efectividad (2.57 a 2.61) y bateadores abanicados (212 a 154).

Sin embargo, para la siguiente temporada, mientras el leonés era colocado en Triple A, Fingers dio el salto a las Grandes Ligas, iniciando una carrera de un premio MVP, un Cy Young, un título de MVP en la Serie Mundial de 1974, cuatro premios de relevista del año y siete visitas al Juego de las Estrellas, que lo llevó a ingresar al templo de los inmortales en Cooperstown en 1992.

¿Por qué no llegó el nica? “En ese tiempo no nos cuidaban el brazo. Yo era de los que pedía la pelota para relevar en cualquier momento. Yo no me lesioné jugando ‘janbol’ en las calles de León, sino lanzando”, asegura Paredes, a quien la semana anterior la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN) dedicó un seminario de actualización de periodismo deportivo en León.

 

 

 

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