Sucesos

Espontáneo homenaje a la “Bruja Córdoba”

argelio entierro

Hijos del manager agradecieron el amor filial de los chinandeganos al cubano legendario.

Las canciones resonaron; “Cuando Salí de Cuba” de Celia Cruz, y Guantanamera”, de Joseito Fernández y el doctor  Horacio Parisi, en la despedida del legendario jugador cubano, manager, entrenador, chef y bailarín Argelio Córdoba Aguiar, al salir el féretro del templo parroquial de Santa Ana.

Tras la misa de cuerpo presente a las 4: 00 de la tarde, se dejó escuchar el reconocido son cubano y Sergio Córdoba, uno de los hijos del legendario manager  dispuso tomar el micrófono, cantar y destacar a la tierra de Rubén Darío, el general Augusto C. Sandino y Chinandega que acogió a su padre.

No faltaron los homenajes y poemas de Alberto Ubilla, el funcionario Iván García, secretario general de Feniba, el doctor Gerardo Gallo y de Julio Juárez, lanzador leones de la Selección Nacional en el mundial de beisbol “Nicaragua Amiga 1972”.

ARTIFICE DEL AMOR AL BEISBOL

Roberto Carrión Cano que ha seguido de cerca la vida de Argelio Córdoba y los grandes jugadores desde la década de los setentas dijo que la Bruja Córdoba, fue el promotor de ponerle chispa al juego de la pelota y con los campeonatos del conjunto naranjero en 1970 y 1971 provocó que los chinandeganos tengan pasión por el beisbol y los campos deportivos y el Estadio Municipal “Efraín Tijerino Mazariego” se colme de fanáticos durante los campeonatos.

“Esos triunfos de la mano de Argelio para chinandegana hacían que se llenara de fanáticos el campo Cañita y por eso la necesidad de construir el estadio en 1972”, recordó Carrión.

SALVO A LOS JOVENES

Monseñor Jaime Guillermo Ramos, refirió que la lucha de Argelio Córdoba para instar a los jóvenes al deporte y así los salvo de malas prácticas en la vida.

Al sepelio arribaron sus hijos Sergio e Isolina que viven en El Salvador, además de Rafael que acompañaba a su padre y Walter el menor que vive en Managua.

“Mi padre decía que fuéramos alguien en la vida. Mi padre vive en mi corazón, siento que si le hubieran dado una escuela de entrenamientos de infantes seguiría viviendo, porque su pasión era el beisbol. Amo a mi Chinandega también y agradezco el apoyo a mi padre del gobierno ante su enfermedad”, dijo Isolina Córdoba Rojas, acompañada de Débora su hija.

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