Personajes

Cien años del Padre Peguero

P. Daniel Ibarra junto al P. Peguero
P. Daniel Ibarra junto al P. Peguero

En Villanueva arribaron este viernes las distintas comisiones; delegados de la palabra de la zona norte y de Posoltega, zona sur del departamento para celebrar el natalicio cien del sacerdote dominicano Juan Bautista Peguero de la Rosa.

Benjamín Chávez, comunicador chinandegano dio a conocer la mañana de este viernes  los distintos testimonios  de los católicos que llegaron desde los municipios de San Francisco de Cuajiniquilapa, San Juan de Cinco Pinos, San Pedro de Potrero Grande y Santo Tomas del Nance.

Juan Bautista Peguero de la Rosa, quien nació un 10 de marzo de 1917 en República Dominicana, dio muestras a sus padres Juan Peguero y Esperanza de la Rosa desde su niñez de pretender llegar a ser un sacerdote.

Llego a Nicaragua después de la segunda mitad del siglo pasado. El recuerdo para los católicos chinandeganos es del religioso en la misión evangelizadora; los viajes a caballo, en mula, tractores y en la camioneta sobre trochas pedregosas para llegar hasta las comunidades donde se le requería.

En uno de esos largos viajes al retornar a Villanueva sufrió un accidente. Tras, salvarse de puro milagro, el sitio del vuelco es llamado “La cuesta del Padre  Peguero”.

DORMIA EN CAMA DE MADERA

En Posoltega lo recuerdan con cariño. Indican que el Padre Peguero es un santo por la humildad que le caracterizaba, el amor al prójimo, las enseñanzas que impartía y de sus juegos y correteos con los niños y adolescentes.

Durante su estadía en este municipio el sacerdote para vivir un verdadero cristianismo en Jesús sacramentado abandonó su cama de colchón para utilizar la cama de madera que elaboró el ebanista Jesús Hernández.

Parte de los recuerdos de la doctora Patricia Larios es que el “Padre Juanito”, como le llamaban conformó el club juvenil, parte de la misión pastoral que desarrollaba.

“Éramos jóvenes y nos hacia participar en las actividades de Navidad, las fiestas patronales y la Semana Santa” recordó hace unos años la doctora.

El padre Juan Bautista Peguero de la Rosa fue enviado en los años ochentas a la Parroquia Inmaculada Concepción en Villanueva, templo conocido como “La Catedral del Norte” entonces los habitantes de Posoltega, organizaban excursiones para visitar al querido sacerdote.

UN TESORO

El padre Peguero sufre de la enfermedad del olvido, Alzheimer, y tiene una enfermera que lo atiende. El párroco Daniel Ibarra, es un joven que también está atento al religioso.

En ocasiones anteriores la señora Concepción Ríos se ha referido al sacerdote como un santo en la tierra, un hombre humilde que luchó por la conversión de los cristianos.

Por su parte el obispo Bosco Vivas Robelo, refiere del Padre Peguero es uno de los tesoros que tiene la iglesia.

LOS CUADERNILLOS

El padre Juan escribió varios cuadernillos con enseñanzas religiosas entre estos el tema del aborto, textos que ocupan los estantes de la biblioteca parroquial en Villanueva.

Daniel Ibarra, joven párroco del templo Inmaculada Concepción en Villanueva recuerda que era característico del padre Juan su testimonio, caridad pastoral, cercanía y compañía de la que puede hablar cada uno de los habitantes en los seis municipios fronterizos.

“Era característico que subiera a los buses, cantará y predicará la llegada del Reino de Dios, que atendiera a quien lo buscara, que viajara en su caballo con su sotana para visitar enfermos, bautizar y realizar matrimonios” rememoró Ibarra.

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