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Cabrera se lleva el título de bases robadas en la liga Nacional

La Prensa/Play

A través de un alucinante ritmo, que obligó una persecución constante de los reflectores, el nicaragüense Everth Cabrera saltó hacia la historia, al capturar el liderato de bases robadas en la Liga Nacional, con 44 estafas.

Cabrera le dio el toque final a su asalto anoche, con un robo, tras un desempeño de 5-1, con una anotadas ante Milwaukee, derrotado 7-6 por los Padres, que tuvieron en el nica, uno de pocos puntos luminosos en un ano tenebroso.
Firme
Mientras Erasmo Ramírez emitía señales alentadoras para el futuro y Vicente Padilla termina con la necesidad de reinventarse, Wilton López se graduó como relevista.

El combativo tirador de León, fue el big leaguer nicaragüense de más consistencia este año, y ha quedado en una estupenda posición para graduarse como cerrador en el 2013, cuando podría conseguir cifras que causen asombro.
Detalle
44 robos en 48 intentos, le permitieron a Everth Cabrera ser líder en la Liga Nacional. Detrás quedaron Micheal Bourn (42), José Reyes (40) Shane Victorino 39 y Juan Pierre 37

Cuando Cabrera cerró mayo con cuatro bases robadas en sus registros, nadie imaginó que sería capaz de presionar a los máximos estafadores de la liga, pero había dejado su mayor reserva de combustible para el mes final, y fue entonces cuando apretó a fondo.

El nandaimeño agregó ocho robos en junio, a los cuatro que tenía en mayo. Y cuando se escamoteó seis colchonetas más en julio, nadie sospechó lo que sería capaz de hacer. Es más, en agosto robó siete y solo se mencionaba que no había sido atrapado hasta el momento.

Pero su mayor impulso lo consiguió en septiembre, cuando se robó 16 bases y no le dio tiempo ni de reaccionar a Micheal Bourn de los Bravos (42) y a otra serie de corredores veloces que dominaban el viejo circuito hasta ese instante.

En dos ocasiones se robó tres bases, pero el 30 de septiembre les dijo adiós a sus rivales con cuatro ante los Gigantes y se aferró compulsivamente a un liderato que ya nunca soltó y que indudablemente dará un valioso brillo a su modesta carrera como big leaguer.

Ese acelerón de Cabrera y el interés que despertó, fue una de las mejores cosas que le sucedieron al deporte nacional este año.

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