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Boston arriba en la serie mundial

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El resurgimiento de Boston está siendo completo. El equipo del último lugar con 93 derrotas en 2012 sigue inspirado y parece potro sin freno.

Anoche, todavía girando alrededor de la excitación provocada por el jonrón de tres carreras del adormecido Jonny Gomes en el cuarto juego, nivelando la Serie, no hubo forma de apagar a David Ortiz, otra vez incidente, y los bateadores borrosos de la parte de atrás adquirieron brillantez en el séptimo inning para fabricar la posibilidad de quebrar ese incómodo empate 1-1, pero la gran figura en el triunfo de los Medias Rojas 3-1, que les permite colocarse a la orilla del título en esta Serie Mundial, fue el zurdo Jon Lester, quien con un pitcheo cerebral y mortífero, mantuvo a los Cardenales enjaulados, reduciéndolos casi a nada, después del jonrón de Matt Holliday en el cuarto.

El doble impulsador de Ortiz, quien agregó dos hits más en su impresionante ritmo ofensivo de 15-11 para .733 puntos, y los batazos productivos de David Ross y Jacoby Ellsbury, fueron el gran soporte para el trabajo de orfebrería realizado por Lester, manteniendo desorientados a los bateadores de San Luis, con unas combinaciones de lanzamientos parecidas a las de golpes que maneja Floyd Mayweather.

Apenas cuatro imparables sin ceder bases y ponchando a siete a lo largo de siete entradas y un tercio, certifican el dominio ejercido por Lester en su segunda victoria en esta Serie Mundial.

En el propio inicio, los Medias Rojas saltaron rápidamente sobre el pitcheo de Wainwright con dobles consecutivos de Dustin Pedroia por el left, y del indomable David Ortiz por el right, tomando ventaja de 1-0. De inmediato, el recuerdo de lo ocurrido en el arranque del primer juego, con Wainwright golpeado impune y drásticamente por el bateo de Boston, aturdió a la multitud, alterando su sistema nervioso. Con cinco ponches consecutivos después de eso, Wainwright parecía haberle prestado la escopeta al legendario Bob Gibson, espantando temores.

Sujetado tres innings por un dominante Jon Lester, el bateo de San Luis dio señal de vida en el cuarto con el jonrón de Matt Holliday por encima de la pared del jardín central, equilibrando la pizarra 1-1, quitándole palidez al Estadio Busch.

El duelo entre los ases de la colina de cada equipo, continuó hasta el séptimo episodio con Lester ponchando a siete y Wainwright a diez, cuando la parte de atrás del line-up de los Medias Rojas, usualmente inutilizada, funcionó con hit de Bogaerts, boleto a Drew, el batazo impulsador de David Ross, y el “tiro de gracia” a cargo de Ellsbury, dejando a los Cardenales de rodillas frente al rematador Koji Uehara. Ahora, seguir con vida depende de lo que pueda hacer en el sexto juego, el hasta hoy invencible en la postemporada, el prospecto derecho Michael Wacha.

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